miércoles, 13 de diciembre de 2017

El cine







Hoy es miércoles y es el dia del espectador, por lo tanto el cine cuesta mas barato, a mitad de precio es decir 3,50 €. Me ha venido a mi cabeza aquellas veladas de cine en nuestro pueblo, cuando la entrada costaba 3 pesetas y no las 1.166 que te hacen pagar ahora, y veias la pelicula mas el nodo, aquellas peliculas que ademas de la banda sonora del propio film, tenias de fondo aquel ruido que hacían tantas personas comiendo pipas. Recuerdo antes de empezar la película, como se retrasara un poco, todos gritaban y pataleaban, que empiece ya, que el publico se va…y cuando había un corte porque la censura cortaba el beso en la boca, todos silbábamos. Que reçuerdos de aquellas películas del oeste, o las de piratas y no digamos las de amor, esas que tanto nos gustaba verlas al lado de nuestra chica, el que tenia la suerte de salir con alguna, que bonito era ver la película con la mano de tu chica cogida. En el descanso siempre ponían canciones de Manolo Escobar y todos aprovechaban para ir al ambigú ha tomarse una gaseosa. Son reçuerdos de juventud, recuerdo de situaciónes y de momentos vividos que nunca mas volverán, pero que nos gusta evocar de vez en cuando, esto es lo que nos queda de aquella época dorada de nuestra juventud, cuando no teníamos ningún problema, cuando un amigo era como un hermano para ti, gracias a Dios yo los amigos que tuve en mi juventud los sigo coservando todavía.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Comida de Marochos

Hoy dia 10 de diciembre hemos celebrado la comida anual de amigos marochos de Palma de Mallorca, han asistido 31 paisanos y algunos es la primera vez que asistían.
      Nos lo hemos pasado muy bien, hemos cantado nuestras coplas marochas de nochebuena, hemos cantado y bailado sevillanas, ojalá que este encuentro no decaiga y nos volvamos a reunir el próximo año, y quiera Dios que estemos todos y que podamos gozar de buena salud.
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jueves, 9 de marzo de 2017




Hoy nos ha dejado para siempre, nuestro paisano Domingo Lopez Perez "Dimas" Era un buen marocho y mejor amigo.
  Siempre que podia era el primero junto a su esposa, en apuntarse a la comida de marochos, que cada año hacemos, este año no se encontraba con animo y no asistió, pero se le echo de menos, le gustaba mucho cantar nuestras coplillas de navidad. Domingo todo el mundo que te conoció sabe que eras una excelente persona y te recordaremos siempre.
Te mando un abrazo allí donde te encuentres ahora y le mando otro abrazo y todo mi apoyo a tu esposa Rosario, tus hijos, nietos y hermanos.
             

                                                DESCANSA EN PAZ DOMINGO

sábado, 14 de noviembre de 2015

Ya son varios los paisanos que me han pedido si este año va a haber comida de marochos, me han dicho que tenemos que organizarla entre Ana Maria y yo. Os voy ser sincero, el dia 9 me marcho a Huelva y estare hasta el 19, posiblemente después me vaya a otro viajecito, por lo tanto ya estaremos en la nochebuena y la Navidad, es por lo que pido a todos los que me leais, que si quereis que nos reunamos, llameis por teléfono a mi o a Ana Maria, pero claro la comida tendria que ser antes del 9 de Diciembre. Espero que corrais la voz los que tengais internet, a continuacion os paso los teléfonos:
Ana Maria Dominguez: 644974210
Antonio Vaello: 629016930
Muchas gracias a todos por vuestra colaboración.

domingo, 7 de junio de 2015

Monedas

Hace muchos tiempo que no actualizo mi pagina. Hoy me ha dado por abrirla y me he decidido a seguir poniendo cositas, aunque solo tenga tres seguidores y no me mire nadie.Intentare ahora que tengo tiempo, pensar cositas que pueda poner y que sea del agrado de esa persona que me lea. Empiezo por ir subiendo cada día una moneda de la pequeña colección que tengo.

jueves, 24 de julio de 2014

Ha fallecido el amigo Fco. Ripoll

Me acaban de llamar, para darme la triste noticia del fallecimiento hoy a las 16:00 h. y tras una larga enfermedad, de nuestro paisano Francisco Ripoll, hermano de Ángel el marido de Trini la "Marquesa" lo tienen en el tanatorio de Manacor y el funeral será el próximo lunes a las 20:30 h. en la iglesia de Son Rapinya. Descanse en Paz.

martes, 17 de septiembre de 2013

La pubertad

Que tiempos aquellos: Recordáis esos años de nuestra niñez, justo en el momento que empezamos a notar ese cambio en nuestro cuerpo, que hacia que nos pusiéramos como dicen ahora, como una moto, la pubertad. Estábamos alborotados, las hormonas andaban como locas nos explotaba el cuerpo, con once o doce años nos parecía que éramos unos tíos hechos y derechos con un pelo en el pecho. Lo del pelo viene a cuento, porque recuerdo cuando nos juntábamos unos cuantos amigos y decíamos, ¿que hacemos, donde vamos? ¿al cortina? decía uno, y allí que íbamos. El cortina era un cercado que había en el callejón de las Cruces, cuya puerta daba a la calle Poleo, detrás de la pantalla del cine de verano; nosotros como muchos otros niños, nos subíamos por la pared del callejón de las cruces, casi enfrente de los molinos de aceite, pues bien lo del pelo lo digo porque nos poníamos a mirarnos si nos había salido algún pelo en alguna parte de nuestra cambiante anatomía, ¡mirad! yo tengo uno en el pecho decía uno, y el otro ¡a mi me salio uno en el sobaco! Pues a mi mirad donde me han salido unos pocos…….decía el otro. En el cortina lo hacíamos todo, allí escondíamos el paquete de tabaco y las cerillas, y ese era nuestra sitio perfecto para fumar nuestros primeros cigarrillos, allí hablábamos de las niñas, de la que nos gustaba; luego por la tarde cuando las niñas salían a pasear a la calle Sevilla, nosotros andábamos detrás de ellas como perritos, intentábamos arrimarnos, ponernos a su lado y pasear con ellas, pero resultaba misión imposible, salían corriendo como almas que se lleva el diablo. Que bien nos lo pasábamos en la primavera paseando por la carretera de Portugal, nos parábamos en el huerto el ángel y comprábamos una lechuga, nos la comíamos mientras caminábamos hasta llegar al lanchar; allí nos sentábamos toda la pandilla y recuerdo que ya íbamos con las niñas y los niños todos juntitos; cuando teníamos sed íbamos hasta un cercado que había al lado, no recuerdo bien me parece que se decía el cercao de tío none, había una fuente con un cucharón de corcho y el agua era buenísima. Todo esto lo cuento a mi manera, y puede parecer que aquellos paseos eran tranquilos, pero nada mas lejos de la realidad, en aquellos paseos andábamos todos los niños pasados de vueltas, que miradas a las niñas, ellas pasaban de nosotros, o por lo menos era mi impresión, la niña que a mi me gustaba no me hacia ni p…caso, por mucho que yo intentara ser gracioso, hacerme el machote subiéndome a lo mas alto del lanchar, o poner cara de melancólico mientras deshojaba alguna margarita, me quiere, no me quiere, me quiere…..nada esa niña no quiso saber nunca nada de mi, (lo de la margarita tenia truco, salía si o no según con lo que empezaras) lo peor fue que al final tuve que aceptar que la niña que me hacia tilín, no tenia ni el mas mínimo interés por mi y eso cuando se esta en esas edades es muy malo; te quedan secuelas y ya nunca mas te arrimas a una niña por miedo al rechazo, ¡¡¡es broma!!!! Las amigas y amigos que tuve durante mi infancia lo han seguido siendo ya de mayores, han sido muchos y cada uno esta desparramado por alguna parte de la geografía española, pero no me olvido de ninguno, y si alguno de los que lean este escrito, se siente identificado con lo que en el relato y consigo de ellos una sonrisa, será una satisfacción muy grande para mi y espero que no se olviden de mi. Lo bueno de este relato es que si conseguí escribirlo, es porque me quedaron muy buenos y muy sanos recuerdos de aquel tiempo y porque no me lo pase nada mal en aquellos años de mi pubertad. Antonio Vaello.

sábado, 7 de septiembre de 2013

El tiempo no lo borra todo

Quien en su juventud, entre todos los amigos y amigas de la pandilla, no tenia uno que para el era muy especial aunque el otro no lo supiese, a mi me ocurrió con una chica. Pero llego un día que nuestros destinos se separaron, ella se tuvo que marchar y cada uno siguió el rumbo de su vida, sin volver a saber nada más el uno del otro. Siempre recordé a mi amiga, pero nunca tuve ocasión de verla ni de hablar con ella durante cuarenta y cinco años, pero para que veáis lo que es esto de Internet, hace unos días en un comentario en una red social, veo su nombre y no podéis imaginar la alegría que me lleve, inmediatamente le mande un privado y le dije quien era. Por supuesto me contesto, pero he de decir que mi amor propio se resintió, quedo un poquito tocado, me dijo que no me recordaba, que le diera alguna pista, si que se acordaba de otros amigos de la pandilla, pero que de mi no. Que desilusión cuando te dicen eso y no sabes que pistas dar, para que recuerden quien eras antes y no quien eres ahora, pues han pasado cuarenta y cinco años, y las fotos que tienes en los perfiles de las redes, son recientes y nada tienen que ver con la imagen que te quedo de hace tantos años. De todas formas, con las fotos de aquellos años que he subido, me ha dicho que si que me recuerda, menos mal, porque si se tuviera que fiar de las pistas nunca me recordaría, porque a ver, si digo que íbamos a pasear con la pandilla, por la carretera de Barrancos hasta el lanchar, los sábados domingos y días de fiestas, éramos bastantes chicos en la pandilla, o que paseábamos por la calle Sevilla por las tardes, o que en la feria de Septiembre, en el baile del paseo alguna vez Bailamos, o que íbamos al cine, son demasiados años para pretender que alguien recuerde como eras antes. Yo si recuerdo la noche antes de marcharse del pueblo, fuimos al cine (y recuerdo la película) nunca he olvidado lo triste que estaba y cuantas lagrimas derramo por tener que marchar y dejar atrás todos los años vividos en Encinasola, tantos amigos y tantas vivencias. Ahora que hemos vuelto a tener contacto, espero que no se rompa nunca nuestra relación de amistad, deseo poder tener alguna conversación, para rememorar aquellos felices años de juventud, en los que nuestra mayor preocupación era saber si el chico o chica que te gustaba, sentía por ti lo mismo que tu por el. Quiero que sepas, ahora que se que esto lo vas a leer, que siempre has sido y seguirás siendo una amiga muy especial y querida por mi, cuídate.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Mi primer campamento

Yo tenía 12 años y mi ilusión, (como la de cualquier niño de esa edad) era pasar veinte días de acampada en el campamento de Isla Cristina. En mi casa nunca se ando bien de dinero, por lo que la ilusión de esas vacaciones, año tras años siempre se quedaban en eso, ilusión. Pero ese año mi padre me dio la sorpresa, no se como lo hizo, pero hablo con Francisco Adrián, y al campamento que fui. Salimos una mañana de agosto, muy temprano, en la DKV del ayuntamiento, que también servia de ambulancia, nos llevaron a la estación de la Nava, para coger el tren hacia Huelva. Que pasada, todos los amigos en el tren, nos lo pasamos estupendamente, una vez en la capital nos llevaron a un edificio enorme y antiguo, que era la sede de la Falange, allí nos dieron el uniforme, camisa caqui con hombreras azules, una boina con una insignia, con las letras VALE QUIEN SIRVE, y la figura de un león rampante, un cinturón con una hebilla chulisima era una pasada, (hasta podías abrir latas con ella), los zapatos y medias blancas. Que ilusión ya era un niño de la OJE, no me lo podía creer, ya no había marcha atrás, ya tenia mi uniforme, mi plato de aluminio y mi cubierto, que se componía de una cuchara un cuchillo y un tenedor, todo enganchado con un cierre. Al medio día, nos llevaron a comer a la Esquinita te espero, en aquellos tiempos era un sitio muy popular, y hacían unos chocos fritos buenísimos, para mi que era la primera vez que comía en un restaurante, fue una experiencia muy bonita. Ya por la tarde salimos en tren hacia Isla Cristina, otra vez todos los amigos cantando hasta que nos mandaban callar. Es curioso recuerdo todo lo que paso en ese viaje y en la estancia en el campamento, pero lo que no recuerdo es a los otros niños que venían conmigo, creo que uno de ellos era mi amigo Francisco Belata, si alguno de ellos recuerda este campamento, me gustaría que compartiera con todos nosotros este recuerdo tan bonito de nuestra niñez. ….Llegamos a la estación de Isla Cristina, nos estaban esperando, no recuerdo quien era aquel señor, (creo que era un cura), nos metió a los que cabíamos en una especie de huevo con ruedas, años mas tarde supe que era una Isetta de Iso, una marca italiana. Que invento… movió la maneta y se abrió por la parte delantera y el volante siguió a la puerta y se aparto, seguro que dio más de un viaje desde la estación al campamento, solo recuerdo que íbamos muy apretados. Que bonito el campamento, con aquella entrada con un portal muy grande, su comedor en medio del pinar con las mesas y los bancos de madera, el suelo de arena, el caminito echo de madera que te llevaba dunas arriba a las letrinas, a las cocinas, a las duchas y a los grifos donde lavábamos los platos de aluminio. Lo primero que hicimos fue montar la tienda, como pudimos pusimos los tres palos y tiramos encima la lona, con cuidado de no romperla más de lo que ya estaba. Clavamos las piquetas de madera, tiramos los vientos, bajamos los faldones y le pusimos arena para que no se levantara, que chula la tienda de campaña, con su ventanita en la parte de atrás, su piso de rejilla de madera y su colchoneta de paja. Nos acomodaron de cinco en cinco, creo que eso era una escuadra. Esa noche, el jefe que era un señor muy serio, con camisa azul y una boina roja, nos reunió en un fuego de campamento, nos hablo de nuestras obligaciones durante esos veinte días. Levantarse al toque de diana, ser ordenado, obedecer a nuestros superiores, dejar la tienda cada día en perfecto orden de revista, con la colchoneta recogida y la manta encima, etc., etc., etc. Estaba prohibido salir del perímetro del campamento, salir fuera de la tienda después del toque de silencio, y por supuesto no escribir nuestro nombre en la tienda, fue lo primero que hicimos, cuando lo descubrieron nos castigaron a limpiar las letrinas. Cada mañana, nos formaban en la puerta de la tienda y el jefe entraba y miraba que todo estuviera en orden, nos enseñaban a hacer la instrucción y a desfilar. Años después, cuando hice la mili recordé el campamento y puedo asegurar que aquello era como la mili, lo que pasa es que había más juegos que instrucción y por eso era llevadero. A los pocos días de estar en el Campamento, llegaron las fiestas del Carmen y había fiesta en el pueblo, nos formaron a todos y nos fuimos caminando hasta Isla Cristina, que tarde tan buena pasamos, había coches de choques, podías alquilar bicicletas, en fin había de todo lo mejor para que unos niños de 12 años se lo pasaran bien. Ese tarde conocí a una niña de Huelva que pasaba sus vacaciones con la familia en el pueblo, se llamaba Loli y era guapísima, paseamos juntos, montamos en bici y lo pasamos de miedo. Que pena cuando llego la hora de despedirnos, ella me prometió que me vendría a ver al campamento, yo creí que no lo haría, pero si. Una tarde uno de mis amigos me aviso…Vaello, corre, corre que ha venido Loli a verte, esta esperándote escondida en el pinar. Que alegría, que atrevimiento venir hasta el campamento solo para verme a mi, allí estaba con una amiga suya sentada debajo de un pino, hablamos un buen rato pero se tuvo que marchar pronto. Nos vimos otra vez que fuimos a Isla Cristina todos los niños del campamento, ya no la vi mas hasta unos años mas tarde en Huelva, la fui a esperar a su colegio pero cuando salio, un chico la esperaba y se fueron caminando cogidos de la mano, yo me fui muy disimuladamente y en ese preciso instante termino la historia del que seria mi primer amor, y mi primer desengaño Los veinte días pasaron, y me pase un campamento maravilloso, mis compañeros de tienda me gastaron alguna que otra broma, pero los días de playa y de juegos en los pinares y en las dunas, lo hacían olvidar todo. Esta es la historia contada a mi manera, de mi primera acampada. Antonio Vaello

martes, 27 de agosto de 2013

El rayo o la chispa



Quizas sea este relato el mas apropiado para empezar, pues desde hace dos dias unas fuertes tormentas, con fuertes truenos y cientos de relampagos, estan sobre Palma y no hay manera de dormir con tanto trueno y aparato electrico. Espero que os guste y disfruteis de leerlo.



                                       


Nunca olvide aquello que ocurrió, o mejor dicho aquello que atravesó mi casa, desde la puerta de la calle Oliva, hasta la puerta falsa de la calle Manuel Gómez, en aquella tarde de invierno. Todos podemos recordar como son esas tardes de tormentas en el pueblo, (tormentas fregenaleras que diría mi cuñado Rato, porque vienen desde la parte de Fregenal) tardes en la que solo quieres estar metido en casa, al lado de la candela o sentado en la mesa camilla, con el braserito bien encendido. Los que conocían mi casa y creo que es mucha gente, pues todos pasaban por ella para pagar el recibo de la luz, recordaran que tenia un pasillo, desde lo que podríamos denominar como “recibidor, comedor, despacho y cabina telefónica” hasta la cocina. Esa tarde nos encontrábamos todos sentados en la camilla, acordándonos de Santa Bárbara bendita, todos menos mi hermana Lola que se encontraba de pie planchando y delante del pasillo, yo creo que fue un milagro lo que evito que a mi hermana le ocurriese algo muy malo. Mi hermana se acerco a la camilla para hacer algo y fue en ese preciso instante que ella dejo el pasillo libre cuando ocurrió. Una luz cegadora, seguida de un ruido que no podría explicar, paso por delante de nosotros y se metió en la tierra, dejando un rastro de cables quemados y un olor muy raro. Que susto, nadie se movía, nadie decía nada, mi padre al rato solo acertó a decir, que aquello había sido una chispa, pues vaya con la chispa, mi hermana Lola se salvo por los pelos. Después una vez tranquilizados, fuimos a ver y efectivamente, la chispa o el rayo entro por la línea del teléfono y descargo por una piqueta que tenia mi padre puesta a tierra. En mi casa, hablar por teléfono en los días de tormenta siempre fue muy peligroso, a pesar de tener un tablero de madera con cuatro patas de un material aislante, cuando hablabas con tormenta y caía un rayo por la cuesta el Sillo, se escuchaba a través del auricular un chasquido, y es que la línea del teléfono de mi casa eran dos cables de cobre de 16 m/m, que colgaban de unos postes de castaño, mal clavados en el suelo, y que venían de la casa del electricista de Cumbres hasta mi casa, directamente y claro mas de un rayo les cayo encima. Por otra parte yo creo, que en la única casa que podía caer un rayo era en la mía, pues aquella casa era lo mas parecido a una central termina, tantos cables por todos lados, tantas bombillas encendidas, en mi casa todo era eléctrico, hasta un espanta gatos que mi padre fabrico era eléctrico, ya os contare como me lo pasaba yo viendo a los gatos escapar corriendo por los tejados. Un beso para todos.
A.Vaello

jueves, 13 de junio de 2013

Felicitacion

Cuando eres joven y sales de tu casa para buscarte la vida, piensas que solo va a ser por un tiempo. Con el paso de los años conoces a tu pareja, te casas, tienes hijos, formas una familia. Es entonces cuando te das cuenta que ya tu vida a tomado otro rumbo, nuevos amigos, cambias tu rutina. Lo mejor de todo esto es  el reencuentro con los tuyos, estas deseando que llegue esa fecha escogida, Semana Santa, Navidad, las ferias o ese mes en verano, para poder abrazarlos. Mis padres ya no están aquí con nosotros, pero si mis hermanos, siempre deseo que llegue esa fecha escogida para poder verlos. Cada uno de los hermanos estamos en lugares diferentes, mis hermanas en El Puerto de Santa María, mi hermano en Huelva, yo en Palma y aunque hoy no puedo estar con ellos, estoy feliz, hoy en el día de mi santo se han reunido todos en Huelva y me han felicitado. Para mi es una tremenda satisfacción, ver que estamos lejos unos de otros y lo mucho que nos queremos. Siento un enorme cariño y respeto hacia mis hermanos y hacia toda mi familia en general. Os quiero Juan, Maria y Lola, 

jueves, 18 de abril de 2013

Cocina tipica



Quien no ha visto esta imagen en su casa alguna vez, la mesa camilla con el brasero, y la familia o vecinos sentados tomando el café de la tarde.
En esta foto hay un montón de detalles, que me recuerdan la casa donde vivíamos en Encinasola, la chimenea con su topetón, sobre el cual hay un montón de objetos, los lebrillos, las fuentes y los platos, la plancha de carbón, la pesa de una romana, hasta un cuchillo colgado del frontal y el techo, con sus vigas de maderos y las cañas. Pero lo que mas me llama la atención es la bombilla con su tulipa, ya que en mi juventud puse algunas en las instalaciones que hacia en las casas del pueblo. En fin que esta imagen podría pasar por una casa de Encinasola, pero es la cocina de una casa de Barrancos.  A.Vaello

lunes, 15 de abril de 2013

El queso marocho



Esto si que se sigue haciendo en el pueblo, y muy buenos. Recuerdo los que se hacían en casa de mis vecinos Isidro y María, que buenos estaban.  Al ser amigo de José y de Calixto, pasaba mucho tiempo jugando con ellos en su casa, y he visto muchas veces a su madre como hacia el queso, y es verdad que cuando comes algo que has visto como se procesa, te sabe mucho mejor. De aquellos quesos si se puede decir que eran productos ecológicos  y totalmente artesanales. Ojo, con esto no quiero decir que los que se elaboran hoy en día, no sean igual de buenos.
                              A.Vaello

domingo, 14 de abril de 2013

El Herrador



 Al herrador  en el pueblo lo he conocido desde siempre. La familia Moreno eran los que desempeñaban este trabajo, primero el padre el tío Francisco y luego sus hijos, uno Ramón en la calle Oliva y su hermano, no recuerdo su nombre, (el padre de Carlos y María Eugenia), en la Berraca. Alguna vez he comentado los recuerdos tan bonitos que tengo de mi calle Oliva, me gustaba sentarme en el poyete de la calle y mirar como le ponían las herraduras a los animales, y el despertar por las mañanas oyendo a Ramón martillear sobre el yunque para ajustar las  herraduras.
                                                                                                                                A.Vaello

sábado, 13 de abril de 2013

Haciento cestos.



La fabricación de cestos de junco, es otro de los trabajos artesanos que también se hacían en nuestro pueblo. En la calle San Juan, un poco mas arriba de la casa de “Gatera” el zapatero, vivía alguien que se dedicaba a este oficio, no se si era a hacer cestos o era a poner asientos de enea a las sillas, pero lo que si recuerdo es verlo sentado en la puerta trabajando todos los días rodeado de verde.
Si alguien tiene recuerdo de algo mas preciso relacionado con el tema, que lo comente.

viernes, 12 de abril de 2013

Las lanchas

En Encinasola también existió el oficio de extracción de lanchas. En este caso no puedo decir que yo lo conociera, pero el "Lanchar" existe y el suelo de mi casa como el de muchas otras era de lanchas, esas lanchas tan fresquitas en verano, daba gusto tenderse en el. Aquí pongo las fotos de la extracción de lanchas en Barrancos.
                               A.Vaello

jueves, 11 de abril de 2013

Los carboneros



Otra actividad típica de Barrancos, en común con nuestro pueblo, el carbón. Creo que esta forma primitiva y artesana de elaborar dicho combustible, se ha perdido en el tiempo al menos yo, hace tiempo que no veo esas carboneras junto a las carreteras de la sierra. En Encinasola se que desde hace bastantes años, los Peatones fabricaban el carbón al lado de un pinar que hay en la carretera de Fregenal, un poco mas arriba de la Valonera.

miércoles, 10 de abril de 2013

Barrancos

Que parecidos son los usos y costumbres, de nuestro vecino pueblo Barrancos con Encinasola. Ayer encontre entre mis cosas en el baul de los recuerdos, una serie de tarjetas postales de Barrancos, no se de donde han salido ni porque las tengo, pero las ire subiendo para que las veais. son unas fotos muy bonitas y espero que os gusten.
                                              A.Vaello

sábado, 6 de abril de 2013

Desde la distancia



Desde la distancia mirare estos días
ese pueblo blanco de mi Andalucía
ese pueblo hermoso esa romería
y esa gente alegre disfrutando el día.

Ya sale la Virgen, ya llego la hora
ya sale la Virgen Madre Redentora
con tu niño en brazos, Divina Pastora
recorres las calles de mi Encinasola.


No ha podido ser, no estaré estos días
no estaremos todos en la romería
no estaré presente queridos paisanos
no estaré en la ermita junto a los hermanos.

¡¡¡VIVA LA VIRGEN DE FLORES!!!
    ¡¡¡VIVA SU DIVINO HIJO !!!